lunes, 2 de marzo de 2015

Moda seventy según según Love story

Desde chica siempre tuve afinidad por las historias tristes y emotivas. Recuerdo a mi mamá diciendo que me prohibiría seguir viendo La familia Ingalls y Heidi si éstas me hacían llorar, porque consideraba que yo era demasiado pequeña para sufrir tanto. Se ve que los dramas que padecían las protagonistas me tocaban el corazón, y pese a saber que se trataba de ficciones, no podía evitar lagrimear en cada capítulo. 
Cerca de mi adolescencia, una noche cualquiera de verano, ví por primera vez Love story en la televisión junto a un par de vecinas más o menos de mi edad. Todavía recuerdo cómo salimos a la vereda conmovidas en medio de un llanto inconsolable. Desde entonces, "amar es nunca tener que pedir perdón" fue como un mantra entre nosotras, y Ryan O' Neal, el dueño de nuestros sueños románticos. La historia del chico rico enamorado de la chica pobre que logra vencer prejuicios pero no a la muerte se volvió un clásico de los culebrones y generaciones enteras sucumbimos a ella. 


Se preguntarán a qué viene esta introducción. Pues bien, sucede que en una de las revistas que traje de mi viaje, Bazaar US, hay una nota inspirada en esta película con motivo del día de los enamorados... 


Resulta interesante que veamos algunos de los ítems que, siguiendo la tendencia consolidada del retorno de los 70's, son clásicos que podemos tener en nuestros guardarropas -o los de tías y madres- y nos permitirán lucir como Jenny, la heroína del film, sin demasiado esfuerzo...



Un hit de hace varias temporadas: jumpsuit de jean, con botas de gamuza, un combo ideal 



Juego de texturas: tweed y lana. Falda lápiz, blusa romántica y maxi abrigo. Prendas que abundan en tiendas vintage y dan ese toque nostálgico al look urbano invernal. Atención a los complementos: cinturones para definir la silueta, guantes y panties gruesas. 


El abrigo con cintura marcada. Un clásico que vuelve y se vio en varias pasarelas. Si tienen uno pero no encuentran el cinto pueden agregar otro -incluso a contra tono- para logar el efecto. Con gorro de lana y pantalones oxford, total look.


Salida arreglada y bohemia. Mini vestido con medias opacas y chaqueta de vestir -si es masculina, mejor-. Las botas son reemplazadas por zapatos delicados para marcar el estilo. 


Mi outfit favorito y sin dudas algo muy fácil de lograr: jeans levemente oxford, blusa o sweater finito y chaqueta tipo blazer. Los accesorios en color suela son complementos ideales porque remiten invariablemente a los 70's y suman onda a cualquier equipo. 


Gamuza en abrigo y cartera mediana con correa al hombro. Dos ítems que vendrán con todo en el invierno seventy. El pantalón tobillero sube un poco y se acompaña de tacones cómodos. 


Una apuesta más jugada: shorts y chaqueta con botas de caña alta. Para las más osadas, una opción acorde al protocolo del boliche o la salida de alta noche.  
En todos los casos, la melena suelta, lacia y con raya al medio refuerza la inspiración Ali MacGraw y el maquillaje natural remite a esos años en que los excesos todavía no estarían a la orden del día. 

Fotos de la página de Bazaar US

¿Qué me dicen de esta moda? ¿Creen poder adaptarla a sus guardarropas? Yo pienso que con los precios que se están manejando esta temporada, recurrir a lo que hay en casa -ir de compras al clóset-, es una solución posible y hasta necesaria. Por eso con la movida vintage y el revival setentoso, no será difícil lograr lucir trendies sin morir en el intento, verdad?
Aguardo sus comentarios, como siempre. Buena semana!

viernes, 27 de febrero de 2015

Tendenciera por el mundo XIV

En esta sección tan querida del blog me complazco en presentar registro de un viaje exquisito realizado por una amiga de la casa, Eugenia Cuevas, y que quisiera hacer en algún momento de mi vida. Se trata de una escapada a Marruecos con parada estratégica en el Jardín Majorelle, una finca plagada de vegetación autóctona y exótica construida por el pintor francés Jacques Majorelle en 1919. 


Este maravilloso chalet adornado y decorado según la arquitectura árabe fue una obra de arte en sí misma al ser pintada en un azul especialmente creado por el artista, denominado azul Majorelle. Lamentablemente fue abandonado cuando su dueño volvió a Francia y corrió riesgo de ser transformado en un hotel. Recién en 1980 recuperó su majestuosidad cuando Yves Saint Laurent y su pareja, Pierre Bergé lo restauraron y abrieron como museo tanto de las obras del artista como del mundo árabe en general. 





A las especies que poblaban los jardines, Yves y Pierre sumaron otras y así ese oasis asumió la apariencia única y refrescante que aún conserva. Veamos las fotos que sacaron Eugenia y su marido Stefan. 


No puedo dejar de pensar en la paz y frescura durante las siestas de verano en ese espacio que parece detenido en el tiempo...


 

Si vieron el biopic sobre el gran Yves que comenté acá mismo, reconocerán varios de estos rincones en los cuales el diseñador buscó inspiración, dio rienda suelta a sus deseos, se rodeó de amigos y encontró un lugar en el mundo... 


No es para menos; Marruecos tiene el encanto de lo caótico y lo eterno, de lo exótico y lo místico; es un hervidero de gente, un ir y venir que funciona en esa lógica extraña de los lugares únicos. Y por ello Yves se enamoró de esta ciudad y del Jardín Majorelle...


Más allá del Jardín, la plaza Yamaa el Fna es el punto de encuentro y tanto de día como durante la noche, es una visión fiel de Marruecos...


La Mezquita de Kutubía es omnipresente en este lugar y seguramente amerita un post aparte. Pero hoy nos concentramos en el Jardín Majorelle como espacio de arte y moda. 


¡Qué me dicen? ¿Alguien fue a visitar este lugar? Cuenten sus experiencias o si como yo nunca pisaron tierra marroquí, compartan las sensaciones que les despierta el post. Me va a encantar leerl@s... Buen fin de semana, besos:>

miércoles, 25 de febrero de 2015

Leí, leo, leeré edición 2015, parte II

Así es amig@s, este ha sido un verano de mucha lectura... Tuve la suerte de desconectar realmente de mis obligaciones y pude dedicarme a una de las cosas que más amo, leer. Así que por segunda vez en este verano les contaré mis elecciones.

LEÍ

Bonus track, este CD de Aretha Franklin es genial, sus versiones de clásicos son maravillosas

En el último post sobre libros que compartimos acá mismo les había comentado que estaba comenzando con Milena o el fémur más bello del mundo. Pues lo terminé y me encantó. Se trata de una novela policial con referencias al mundo detrás de las mafias que operan en la trata de personas. Con un trasfondo político muy fuerte, con redes de corrupción transnacionales y una trama atrapante que incluye historias de amor y desamor, Milena es un libro excelente. El autor se vale de unos personajes principales que sin heroísmos ficticios ni acciones grandilocuentes, logran ganarnos el corazón, y si bien hay descripciones tremendas sobre la vida de las mujeres obligadas a prostituirse en estas redes siniestras, Zepeda Patterson no se regodea en ellas y las aborda con la crudeza necesaria pero sin apelar a golpes bajos. Lo recomiendo con gusto. 


Mis lecturas continuaron con estos libros que me fueron llegando gracias a los préstamos de amigas tan lectoras como yo. En honor a la verdad, debo decir que primero leí uno que compré cuando fui a la librería buscar el de Capote y ya no estaba. Opté por otro clásico de Manuel Puig fascinada como quedé luego de haber leído El beso de la mujer araña en diciembre. 


¿Qué decir que no se sepa de este autor y de Boquitas pintadas? ¡Nada! Simplemente confirmar que se trata de una maravilla de la literatura local que describe como nadie las miserias humanas de un puñado de personajes tan argentinos como el dulce de leche; que es una pincelada de la vida pueblerina en los años 40's, y desnuda prejuicios, vicios y virtudes de gente que no sabe cómo lidiar con su vida y hace lo que puede para seguir adelante. Atesoro en mi memoria descripciones minuciosas de ambientes y situaciones que pintan de maravilla un imaginario del que me siento parte. 


Mi amiga Valeria me prestó varios libros y recomendó muy especialmente Flush de Virginia Woolf. No se equivocó. Para amantes de los perros resulta una lectura obligada. Es la descripción de la vida de un cocker spaniel en la Inglaterra victoriana. Las vicisitudes de la familia que lo adopta, y las suyas mismas, narradas a partir de su mirada y sensaciones. Sutil, tierno y muy descriptivo, así es este libro que adoré. 


Barba azul de Amélie Nothombe en cambio no me enamoró. Tal vez no logré entrar en la lógica de estos personajes, quizás no pude encontrarle el gusto a la escritura, pero me resulto poco atractivo. Se trata de una reversión del clásico Barba Azul, salvo que esta historia transcurre en un París contemporáneo y los protagonistas son una joven inteligente y atrevida y un aristócrata descendiente de españoles, tan exquisito en sus gustos como peligroso en sus acciones. La novela es una apuesta sensorial muy fuerte que hace foco en sabores y colores; está bien escrita y se vuelve en algún momento asfixiante. Pero pese a ello no logró atraparme. 


Otro de los préstamos de Vale fue HHhH, que refiere a una frase alemana que significaba "el cerebro de Himmler se llama Heydrich". Esta particular novela se centra en un famoso atentado llevado a cabo por la Resistencia checoslovaca contra Heydrich, uno de los más temidos y nefastos miembros de la Gestapo. Digo particular porque está escrita con la presencia permanente del autor, ya que cuenta cómo fue armando su archivo de datos para escribirla, los cuestionamientos propios  que se le presentaron, las dudas ante la forma de narrar cada episodio; las voces que debería tomar el relato. Es decir que nunca dejamos de compartir las impresiones y las angustias del escritor frente a su obra. Laurent Binet nos lleva a Praga en 1942 y nos sumerge en el horror, no solo de lo que acontece con sus habitantes luego del atentado, sino en las profundidades del nazismo y las atrocidades perpetradas por Heydrich y sus secuaces. No por tratarse de algo conocido deja de ser espantoso. Otra vez y al igual que Zepeda, Binet no se regodea en el fango, sino que describe y enumera lo que por su magnitud tal vez pueda correr riesgo de no ser dimensionado. 


Ana, la veterinaria de Greta, es una ávida lectora también, y ella me prestó dos joyas de Murakami. El primero lo leí en Houston y traté de hacerlo lentamente para disfrutarlo más aún. Se trata de Los años de peregrinaje del chico sin color y cuenta la historia de un joven que tras sufrir un dolor muy profundo, comienza una nueva vida; pero ese pasado que tanto lo marcó volverá una y otra vez a su presente y deberá poder enfrentarlo para resurgir verdaderamente. Está bellamente escrito, no es casualidad tratándose de Murakami, y se vuelve muy musical porque durante la novela aparecen muchas referencias a algunas obras de Litz. 

LEO


Ahora me encuentro leyendo Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, un clásico de Murakami y aunque sus más de 900 páginas en la versión pocket son intimidantes, su lectura es una invitación al disfrute. Con personajes misteriosos, relatos históricos y fantásticos, el libro se deja leer con ganas. Voy recién por la segunda parte. Falta mucho para terminarlo...

LEERÉ


Las redes sociales pueden ser un espacio de intercambio, de vinculación pero lamentablemente, también de agresiones y mezquindades. Por suerte en mi camino hay mucho más de buena energía, cariño y respeto que de lo otro. Y justamente a raíz de mis posteos sobre lecturas, Fernanda Volpi, una seguidora de Instagram, me regaló La nena que quería ser árbol, su obra recientemente editada. Me da mucha curiosidad saber de qué trata el libro, más aún siendo que la protagonista es una niña y cuenta con un dato de color: su muñeca se llama Matilde. No veo la hora de empezarlo.
Bien amig@s; sigamos compartiendo nuestras lecturas, comenten y recomienden lo que hayan sumado a sus sugerencias de enero y que entre tod@s cunda la sana costumbre de leer.
Buen miércoles, besos mil:>

domingo, 22 de febrero de 2015

Premios Oscar 2015, mi podio

Estoy escribiendo esta review mientras las celebridades van llegando; y salvo algunas excepciones, no siento que esta red carpet sea de las que más recordaremos a lo largo del tiempo. Creo que faltó glamour, que hubo mucho miedo al riesgo, y que si nos descuidamos, en los Golden Globe Awards se vieron cosas más interesantes. Más allá de ello, las tendencias reseñadas en otras premiaciones siguen vigentes: escotes profundos, mangas largas y cinturas definidas. Se vieron pocos vestidos principescos y sí varios al cuerpo con sutiles colas o detalles en la espalda. La paleta de colores se mantiene: rojos -pese a competir con la alfombra sigue siendo un color muy elegido-, negro y blanco y los metalizados -plata, gris, tornasol-. L@s invito a compartir mi podio y que como siempre, sumen sus elegidos y opinen. 

Mi favorita

Pese a estar entre las peores vestidas en otras red carpets, parece que Rosamund Pike se guardó toda la belleza para ser lucida en esta noche tan especial. Se la vio impecable en este Givenchy que quita el aliento por lo perfecto del corte, los bordados y juegos de texturas y la forma en que se ciñe al cuerpo de la actriz. El cabello recogido realza su rostro y la ausencia de joyas evita que el vestido compita con los accesorios. 


Margt Robbie es la segunda elegida. Adoré ese vestido Saint Laurent lánguido con mangas largas y un escote tan profundo pero a la vez sutil; todo muy al estilo glam de los años 70's. No es vulgar, no exageró con tajos ni transparencias; el collar con una piedra impresionante atrae todas las miradas hacia el cuello y el cabello estratégicamente cortado le enmarca muy bien la cara. Se vio bellísima en vivo. 


Las terceras en mi podio:

Laura Dern en este Alberta Ferretti metalizado que se ve como dibujado en su cuerpo. Me parece perfecto el cabello suelto con jopo brashinado y que lleve un clutch al tono del vestido. Nada contrasta, todo impecable. 


Impecable Meryl Streep en este look que suma un ítem masculino como la chaqueta y acompaña con falda recta y blusa blanca en clave híper-femenina. Una exquisitez que se adapta a su edad y estilo. Me encantó cómo llevó el cabello y que haya optado por pendientes en lugar de collar. Se destacó. sin dudas. 


Jennifer López, la reina del pueblo es mi cuarta elegida. Desde que dejó de obsesionarse por lucir sus curvas en vestido híper-ceñidos JLo ganó muchísimo. Esta vez con un Elie Saab nude con bordado de pedrería y texturas que combinan tules y gasas era directamente una belleza. El cabello recogido en cola de caballo y las joyas pequeñas completaron un look inolvidable. 


Las quintas:

Sienna Miller en Oscar de la Renta. Delicada, elegante, bella. Me gusta el corte del vestido y los juegos de texturas elegidos. El cabello recogido despeja su rostro y el contraste de su blancura con el negro es genial. 


Gwyneth Paltrow luciendo un Ralph & Russo Couture volvió a apostar por el rosado y acertó. Desde hace un tiempo viene eligiendo este tono así como llevar el cabello de ese modo. En esta ocasión ese escote irregular con una sola manga y detalle de flor importante en el hombro resultaron impactantes. Las joyas acompañan y suman color a su look apastelado. Se la vio femenina, fresca, fiel a su estilo y diferente al resto. Eso vale y mucho. 


Esperaba más de ellas


Que no se malinterprete. Este vestido Elie Saab es bellísimo, pero Emma venía sorprendiendo con Gucci o Lanvin arriesgándose en otras alfombras rojas; y ésta era la más esperada. Pero para decepción de much@s, apostó a lo seguro, algo muy Angelina, por cierto. 


Cuando se supo que Aniston luciría Versace y en virtud de las previas con mega-escotes y looks jugados, se esperaba algo más. Al igual que el traje de Emma, este vestido es perfecto y le va de maravillas; pero el cabello siempre igual le resta sorpresa al look. 


Jessica Chastain siempre está en mi podio de favoritas, pero esta vez me parece que se acartonó demasiado en este vestido azul un tanto señorial para ella. No brilló como otras veces, no creen?


Los 80's están de vuelta, o así parece decirlo el peinado y las joyas de Scarlett. No me parece una de sus elecciones más acertadas pese a lo bien que luce en este color y cómo destaca su figura con esos recortes. Demasiada información en el cuello para mi gusto. 


Es un Valentino precioso pero... Si bien mejoró su estilismo en relación con otras red carpets, Keira sigue sin encontrar el glamour de antaño. Es difícil lucir un embarazo y sus elecciones no la ayudaron; en este caso la coronita tal vez estuvo de más, pareció más bien una caracterización que un look pensado para los Oscar. Una pena. 

Otras que no me enamoraron


Felicity Jones en un Alexander McQueen que no lució en su figura, se vio mayor y más ancha de lo que en verdad es. 
Julianne More en Chanel. No dudo de la belleza del vestido, es una maravilla pero no le hace justicia a su cuerpo ni a esa piel blanquísima. Siempre me gusta más verla en verde o algún tono metalizado. 
Lupita, quién el año pasado no dejó de deslumbrarnos, ha perdido esa magia en estas premiaciones. Su Calvin Klein estaba íntegramente bordado, era una obra de arte; pero resultaba engañoso para su silueta ya que le sumaba volumen en la cadera y no definía del todo la cintura. Será muy difícil superar el azul Nairobi by Prada del año pasado; sin dudas. 



¿Quién hubiera imaginado ver a Cate Blanchet así? Luego de su Armani Privé del 2014 en que lució como una epifanía; esta vez optó por un Margiela negro demasiado net al que sumó un importante collar de turquesas; lamentablemente no será recordada por este look. 
Zoe Saldaña en  un Atelier Versace nude que si bien realza su silueta curvilínea, le resta el brillo y el glamour de otras veces. 
Naomi Watts siempre está bella, y su Armani Privé acompañó con dignidad ese cuerpo atlético; pero para mí no destacó como en otras ocasiones. Su cabello demasiado al viento, la falta de joyas importantes y un diseño con demasiada información -escote competición, espalda profunda, bandó brilloso, textura metalizada con estampa- para mí fue un poco mucho. 

Tendencias por colores

B&W


Reese Witherspoon en Tom Ford. Minimalismo y delicadeza para un cuerpo que merece ser destacado. Cabello, maquillaje y joyas, impecables. Patricia Arquette en un Rossetta Getty ideal para su silueta y edad; al igual que make-up, peinado y accesorios. Dos aciertos.

Rojo



Negro


Nude 


Blancos


Metalizados


Los excesos: tajo + escote + transparencias, too much!


 Los inexplicables


En fin, coinciden conmigo en que no fue de esas alfombras rojas que dan mucha tela para cortar? Me da pena que habiendo colecciones de Alta Costura con propuestas realmente increíbles, quienes asesoran a las estrellas no hayan optado por ellas. En fin, todo es materia opinable y por ello me va a encantar leer sus aportes. Quiero aclarar que no sé nada de lo que se dijo en las redes sociales, sólo me dediqué a ver Just Jared, People, RCFA y la transmisión de E!: así que no tengo idea de si hubo polémicas, o no. Por lo pronto, cuenten ustedes qué piensan. Nos leemos, amig@s. Buen comienzo de semana:>